Amigo de la luna

DÍA A DÍA

 

 

Al contrario del agua que corre cuesta abajo

Y que jamás se regresa cuesta arriba…

Yo marcho alegremente por mi vía,

Buscando el ascenso, sin atajo.

 

Sin mirar hacia atrás, ni por si acaso

Y el momento vivir día con día,

Yo vivo a mi manera procurando la alegría

Sin temor a la victoria ni al fracaso.

 

Si vivir así, a mi modo, es un pecado

Y ofendo con mi vida al Dios eterno

Mi Dios en su bondad me ha perdonado.

 

Aun sabiendo que merezco yo el infierno

Por gozar del placer desenfrenado

Yo confieso: a un lado hago el rencor y a todos quiero.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.