Carlos Yemel

πŸ’€πŸ’€Eres un diablillo πŸ’€πŸ’€

El diablo y yo somos viejos conocidos, una noche me hablo y se despertó.

Como dos viejos amigos me pregunto quien se despertó .

¿Quién se despertó ?

Escucha atentamente no es todo lo que parece 

Trece es el numero de la suerte, a mi amigo se lo pregunte, antes de irnos de caza.

Me respondió el trece es el numero de la suerte y  ahora es el de la muerte.

Le respondí, así que si te toca el trece, ¿te toca la muerte verdad?.

Con un silenció irónico el se rió y me dijo sigue con el poema.

Insisti y le dije a mi me toco cientos de trece y sigo aquí.

Respondió con una son risilla y no me dijo nada.

La condenada.

 

La criada era una esclava, me dijo ella, por que te gusta hacer sufrir a los demás.

Le renpondí no me gusta hacer sufrir a nadie.

La ví triste le pregunte ¿ por que estás triste?

Respondió con odio

Yo al sufrir, mi cuerpo es el que soporta el sufrimiento,

el alma se prepara para el golpe,

renacé y recoge los beneficios de ese desprendimiento.

 

Al momento mi amigo que es un "diablillo, le dijo a la criada

no mama sita sufrir es plancharse el pelo y

al salir que llueva.

 

Le dije esa broma está fuera de lugar le obligue a que se marchara, me respondió con una sonrisa de oreja a oreja,

yo no estoy aquí.

Ruido esta siendo el diablillo en mi oído,
  a veces se hace mi sombra, asombra el poder de cautivar a la gente con la que habla,
va a todas partes conmigo, no le entiendo le digo !deja me tranquilo!

Responde deja te a ti mismo tranquilo y seré un sueño bueno.

Se me trepa a la nariz y me la muerde
y la quiebra con sus dientes finos.
Cuando estoy en la ventana
me dice ¡brinca!
detrás del oído.

Aquí en la cama se acuesta
a mis pies como un niño como un gatito
y me ilumina el insomnio con sus cuentos
Cuando estoy con el, el tiempo pasa lento.


Nunca se está quieto.
Anda como un maldito,
como un loco, adivinando, gritando, locuras y me quiere arrastrar a su !locura!.
cosas que no me digo.

Quien sabe qué gotas pone
en mis ojos, que me miro
a veces con cara de diablo
cuando estoy distraído.


De vez en cuando me toma
los dedos mientras escribo.
Es raro y simple. Parece que
a veces este arrepentido.

El pobre no sabe nada de sí mismo.

¿Yo también se de mi mismo?

Cuando soy santo me pongo
a murmurarle al oído
y lo mareo y me desquito.
Pero después de todo
somos amigos
y tiene una ternura como un membrillo
y se siente solo el pobre cito.

Criada era mi amada yo  diablo su verdugo

El primero y el ultimo

Vienen un par de personas, lucen de azul celestes, si mis ojos no engañan.

Tienen un un abrigo que me lo ponen a la fuerza, me hacen daño,

es blanco como la nieve y me temen.

 

!No les entiendo si yo no he echo nada!

Me mentén en un cuarto que es blanco y bulboso.

!Soy un hombre con derechos  no podéis hacerme esto!.

 

Entonces apagan la luz y me veo en la oscuridad más tierna,

que sorpresa aparece mi amigo que es un "diablillo".

¿ Qué es lo que tienes en tú mano amigo?

Responde no la conoces creador,

no

es la criada

y por que solo tienes su cabeza sangrienta da.

No es mi mano si no la tuya

Mi mundo se derrumba

me dice sabes lo más gracioso que no es tu criada

es tu amada.

 



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