Mamerto

El borde exterior



 

El borde exterior

 

 

 

Andanadas que vuelcan galeones

son sorpresas atenazadas de la vida inquita

caminan sobre el filo de la navaja

tienden soplos de aire en las cuerdas

de los sentimientos escapados al sol.

 

Penumbra en la oscuridad

sonidos que se mutilan en anatemas

hilo hilvanado en casquerías repudiadas 

sorbos de arena que enajenan la posterioridad.

 

Borde exterior, universo oblicuo

aderezado en las constantes de los sortilegios

hebras de semen que filtrean con la dicha

pesquisas áureas de intransigencia perenne.

 

El caracol se desliza por el filo de la hoja

en la navaja que no corta, y que es camino

como la decencia, lo hace sobre la verdad

nadie es realidad, todo está hecho de farsa.

 

El borde exterior, el borde exterior de los sentimientos

del alma que se vislumbra naciendo, muriendo

vida en el pedestal de los bajíos iluminados 

trama que no pertenece , se fué, ausente, en soledad.

 

Si la tragedia esgrimida se antoja huera

no es por menoscabo de su cincel

es el hombre que golpea el martillo

que cansado de la agonía, fenece 

ante la forma que jamás será perfecta

del ser al que ama, y no puede crear.

 

 



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