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Oh, hermosa.

Pequeños labios como alas de mariposa

revoloteando sobre mi cuello,

postrándose en mis labios,

usted no necesita invitación para ser mi amada.

 

Pequeños niños juegan en tus jardines

imaginando a veces todo su cariño sobre ellos

pero al parecer usted no puede perder el tiempo,

su corazón se ha marchitado como hojas en otoño.

 

Oh, hermosa.

 

Olvida entonces las palabras que puedan salir de mí

todo este tiempo traté de hacerte feliz

pero en cada sonrisa tuya me hiciste dar cuenta;

somos como un pequeño y triste abrazo de dos desconocidos.

 

Oh, hermosa.

¿Dónde dejaste tu aroma?

¿A dónde fueron mis sentidos?

 

Oh, hermosa.

No me ignores

y regresa a casa,

regresa a casa.

 

Vamos,

escúchame,

regresa,

te extraño.

 

He aquí un tú y un yo a la distancia

atrapados dentro de un pequeño recuerdo

siempre acompañado de tus inseguridades

mis sentimientos infantiles y debilidades.

 

Oh, hermosa.

 

Tal vez nunca aprendimos a sentir

nunca nadie nos dijo cómo

me he aferrado a tantas miradas tuyas

he de mencionar que siempre caigo y me rompo.

 

Oh, hermosa

¿Dónde quedó tu voz?

¿Por qué no escucho tu corazón?

 

Oh, hermosa.

Regresa a casa

regresa a casa.

 

El viento es gélido y frio,

el crepúsculo impera con su languidez y estrellas

la soledad es cercana y ambigua,

dejé de tener miedo a lo que usted ya no pueda sentir por mí.

 

Oh, hermosa.

 

Ella ahora es un fantasma,

se ha quedado atrapada en el tiempo,

ha muerto, convirtiéndose en recuerdo

que durante las noches vive preguntándome

 

¿Por qué te alejaste? ¿Por qué te dejé ir?

 

¡Oh, hermosa!

¿Dónde quedó tu amor?

¿Dónde está el sonido de tu voz?

 

¡Oh, hermosa!

Devuélveme lo que me has quitado,

devuélveme el corazón enamorado.

 

Hay un ángel colgado en mi ventana,

el ángel es tan parecido a ti,

pero entre sueños sé que no eres tú,

pues este ángel ha dicho que me ama.

 

Hay un ángel colgado en mi ventana

un ángel bendito tan parecido a ti,

he escrito una sinfonía del tamaño de tu cabello

y tan hermosa como el color de tus ojos.

 

Hay un ángel colgado en mi ventana

el ángel hermoso tan parecido a ti es,

y colgado de la luna

me doy cuenta de que como tú no hay ninguna.

 

Hay un ángel colgado en mi ventana

¡El ángel hermoso es tan parecido a ti!

Y colgado de la luna, colgado de un sueño,

me doy cuenta que como tú no hay ninguna.

 

Hay un ángel colgado en mi ventana

ángel bello cuál es tu nombre

escondido bajo el romero

tras una orquídea muerta.

 

Hay un ángel colgado en mi ventana

un ángel bello tan parecido a ti.

Comentarios1

  • kavanarudén

    Precioso poema amigo del alma.
    Una profunda súplica.
    Ese ángel la traerá de nuevo a ti, ese ángel tan parecido a ese ser amado.
    Siempre un gusto leer lo que piensas, lo que sientes, lo que experimenta y compartirlo.
    Siempre admirando tu pluma poeta.
    Un abrazo de mi parte.
    Kavi

    • 40

      Mi amigo, muchas gracias por estar al pendiente de mis letras en estos días. Aprecio mucho el interés y el leerme. Como siempre es un gusto recibirlo por aquí donde sabe usted que es bienvenido.
      Un gran saludo!



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