Genaro A. Cancino

A que la noche se desvista



De rubí profundo los ignotos ojos

escondidos en tan pura piel nívea;

y aquellos pintorescos labios rojos,

a cada fibra de mi cuerpo nervea.

 

Navegar por sus ondulados cabellos

de gracia tempestuosa y oleada;

más mi alma no ha de fijarse si en ellos

fenece en busca de su boca dorada.

 

Es imposible comparar con la Luna, su belleza,

conquistar el calor de sus brazos, una proeza,

¡espero mi ser de la tarea, no desista!...

 

para recostarme con ella sobre el Universo

mientras al unísono, recítole dicho verso

esperando que la noche se desvista.

Comentarios4

  • nelida moni

    Hermoso poema de amor
    Saludos
    Nélida

    • Genaro A. Cancino

      ¡Muchísmas gracias, Nélida! Un gusto tenerte por mis lares.

      Un fuerte abrazo.

    • ERIS888

      Se siente el deseo y la pasion, enn cada frase que Bello poema. Gusto leerte

      • Genaro A. Cancino

        Gusto el tenerte por aqui, Eris. Me alegro te haya gustado el poema y hayas llegado sentir lo que deseaba transmitir.

        Un fuerte abrazo.

      • Ramon bonachi

        Precioso soneto amigo mio, un placer pasar por el. saludos.

        • Genaro A. Cancino

          Mi buen, Ramón,

          ¡muchísimas gracias por el comentario! El gusto es todo mio al tenerte aquí.

          Un fuerte abrazo.

        • isabel covarrubias

          MARAVILLOSO :) me encanta.

          • Genaro A. Cancino

            Nuevamente, ¡muchísimas gracias por pasarte mía lares, Isabel!

            Me alegro te haya gustado este también. Un fuerte abrazo.



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