claudio munoz

A contra sol

A contra sol pongo mis delicados dientes

para soportar la luz; enfilo mis dedos y escribo:

Un soplido de viento pasa por mi lado

acariciando mi piel

para soportar la fatiga de fuego

que arrasa con piedras , tierras y vegetales.

Las nubes esparcidas como pinceladas blancas

me mantienen a raya,

los rayos del sol ocupan todo el espacio

quemando la tierra, dejándola en sequedad.

¿Que será del agua?

¿Qué será de la sed?

Algunos inquilinos de pan

siguen buscando la levadura

para amedrentar al sol.

Y tú que naciste en septiembre

qué le contaras a las flores cuando te preguntes.

A contra sol se encienden y apagan mis instintos

A contra fuego exploro la orilla blanca,

de tanto en tanto se apaga mi lucero guía

de rojo se visten mis párpados pesados

no quieren abrir el día quemante y menos amante que ayer.

 

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.