Raquel Garita

Mi corazón teñido de blanco.

Cenizas lucidas que escarchan mi alma.
Caen como miles de gotas en el suelo.
Se empozan en las profundidades.
Calan hondo, sin compasión.

 

Deslumbrante nieve cae sobre mí.
Al principio tan dulce y refrescante.
Al final tan amarga y fría.

 

Cientos de ojos se clavan en mí para descubrir la verdad.
¡Si supieran!
Mi alma vaga en un cielo muy lejano al de la tierra.
Agonizante me encuentro en este mundo.

Quiero viajar a mi universo.
Regresar a mi hogar.

Hace años que la sangre dejó de recorrer mi cuerpo.
El calor… el amor… la felicidad…
Migraron  para siempre

 

Ya no soy yo.
Tanta belleza y maldad tienen su razón.
Aquel rostro de ternura y calidez son ahora del viento.

 

He aquí mi corazón teñido de blanco.
Busca nuevamente la vida, el color, la inspiración.

Comentarios1

  • Jesus Alejandro Reina

    un desdoblamiento único del alma vuelto verso, me ha gustado la lectura... Ha sido un placer. Espero leerte más. saludos.



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