Alexander J. Montero

El grano de arena y el rayo de sol

Tiendo tu piel en mi memoria tratando de hallar no se que ,
En ella las dunas se contorsionan mitigando lloviznas
Provenientes de mi respiración, posesa de un minuto detenido
Que terco se esmera en encontrar en ella alguna herida proveniente
De mi inspiración y confirme así la retribución de este amor alcohólico,
Que nada de ti sabia mas pretendía osado de tus labios arrancar la carne de las frutas
Con sus dientes embelesados en el néctar de tu saliva,
Con mis manos en tu cuerpo, como el viento en el desierto recorriéndote,
Respirando la vida que devuelves en cada exhalación.
Mi piel resbalando con la tuya en un abrazo de metálica euforia
E inútil conspirar por una exaltación en el ritmo de las cuerdas en tu pecho y de tu voz.



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