Covafucker

Tan tuya, tan nuestro.

Que confundida mi mente,
qué al besarte quiero morderte,
al morderte deseo arrancar tu piel.
Suave y perfecta piel.

Que exquisito que eres,
tenerte entre mis brazos,
voltear y besarte.
Morder tus labios, cuánto me provocas.

Que libido tan elevado,
siéntese que me muero.
Muero al no saber que hacer,
muero al sonreír y luego gritar.

Gritar de placer es lo que quiero,
gemirte al oído
y que se vuelva nuestro.
Nuestro el cansancio.

Tu casa me he vuelto,
mi huésped perfecto.
Lamento si te lastimo de más,
no sé qué hacer con tanto que me das.

Que momentos, amor mío.
Podría repetirlos,
dos, cuatro, seis veces.
No tienes límites, vida mía.

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.