Raiza N. Jiménez

CONFESIÓN.-



 

Las alegrías a las que me acojo hoy, son las mismas del ayer.

Esas alegrías tornadas en tristezas me quebraron la vida…

Es que en ellas, fielmente  creía y  todo me parecía verdad...

Hoy ya no sé en quién confiar y en quien creer, pero confío.

Otras tantas veces, creo y apuesto a la verdad y soy feliz…

 

¡Estar alegre es condición de los espíritus que se aceptan!

 

La vida me ha enseñado que todo tu pensar y  tu sentir te

 pertenecen, por tanto, los puedes cambiar cuando  quieras…

También, que la verdadera tristeza, no  viene de nadie es tuya

 te pertenece  porque tú  mismo la has creado en tu mente.

 

¡No culpar de tus males a los malos te hace libre de males!

 

Eso lo aprendí haciendo castillos en el aire que no podía habitar.

Eran sólo fantasías, creaciones mentales vividas como reales.

No he olvidado esos tiempos de gran soledad donde, mi prolífica

mente era mi fiel compañera de aventuras y desventuras…

 

¡La mente es la fuente natural de la creación y la destrucción!

 

Yo pensaba que cuando fuera grande, lo que pensaba sería diferente.

Que todo lo que veía  lo  podría hacer realidad, era sólo una niña.

Ahora,  me miro y me reconozco, sigo siendo la niña, pero con el pelo

completamente blanco, ya no tengo que enseñar mis raras canas, como

La anormalidad presente, en una personita extraña, de la que se espera algo.

Ese algo, encuadra en el mundo de lo mágico, misterioso y fenoménico…

 

¡No pierdas contacto con el exterior que te habla de todo tu interior!

 

Tenía canas, mis canas, esas con las que nací,  para pasmo de los grandes.

Ya mi pelo se ha vuelto invierno, pero  en mi corazón aun es primavera…

Espíritus viejos decían los viejos, herencia decían los  adultos y rarezas

decían los otros  niños, que todo lo ven claro, desde  la clarividencia…

Y tenían razón los niños, porque los adultos no entienden ese  mundo.

Lo destruyen con sus prejuicios, erradas creencias  y malsanas opiniones.

 

¡Todo lo que heredas viene a ti para enseñarte lo que debes saber!

 

Mis lindas canas, llenas de tanta historias, hoy permanecen ocultas y  se

hacen presentes, de tanto en tanto, para recordarme que no es primavera,

que el verdadero otoño, es ahora, que aquellas insípidas canas eran  para

que me fuese acostumbrando a la seriedad que siempre se cruzó  en mí.

Eran un presagio en mi vida y  nunca se han separado de mis acciones.

 

Hoy sigo siendo seria aunque ya borré de mis labios la culpa, por sonreír a

carcajadas, hasta de mi misma, principalmente, me río de mi misma y sigo.

 

¡Es una fortuna reconocerse en las miserias humanas que te habitan sin

compasión!

 

Raiza N. Jiménez/

 

Comentarios3

  • valecamachom1

    Me encantó.

  • Andrea Mejia

    Bonitas lecciones, gracias por su poema.

    • Raiza N. Jiménez

      Gracias Andrea..
      Lo agradezco..Saludos,
      Raiza

    • gaston campano

      Raiza exploradora de la menttalidad humana, como dice el poeta todo pasa todo queda, ya que los recuerdos nos van tejiendo una senda paralela al real camino que vamos elijiendo.
      Un abrazo chileno.

      • Raiza N. Jiménez

        Gaston Campano...
        Tanta verdad algunas veces nos abruma..pero esa es la vida..
        Gracias por comentar...
        Saludos,
        Raiza



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