Wilmar Jesús

Finalmente

¡Oh sí, seremos ya eternamente felices!.
Al final de la descarada lucha librada
germina en la noche el amanecer esperado.
Dijeron que no era, a nosotros se abocaban.

Mi respuesta el acertijo de frío descifra
y el tornado otra vez a su árida calma torna;
aquí un poeta que curó el misterio de magia
aquí ella y en su pupila a rebosar el fuego.

Aquí descansará el sueño y nacerá un ser libre;
por ambos ya ha muerto esa atadura del pasado…
aquí ríe ansiosa de amar a su enamorado.

La felicidad a nosotros vuelve a besar:
será feliz con él y así seré congraciado
porque amaneceré muerto a la idea del pasado.



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