Emma Lores Matos

Caida

Cuantos poemas escribí en mi mente sin que se inmortalizaran en un papel,
de cuantas cosas te hable Dios mio en silencio y soledad, llorando, sollozando,
fueron mis palabras el secreto entre tu y yo, el sosiego que mi alma esperaba en tu presencia.

 

Cuantas veces he meditado en mi reposo y me confundo entre querellas solitarias,
entre llantos se ahoga mi garganta, estropeada esta mi vida por desorden de emociones,
nada falta por sufrir, nada escapa de la miseria humana, nada me distrae de mi misma.

 

Se enferma la existencia por los chascos, te sorprenden noticias inesperadas,
que falacia, que mentira, la muerte es el descanso que evitamos, que odiamos,
que sin darnos cuenta a veces deseamos, mas tememos que llegue con su abrazo.

 

Frustración, fracaso, caída; como se describe el infortunio, la estrechez ?
cuantos locos se esconden tras la apariencia, cuan equivocados estamos ?,
la vida no es comedia, es un drama, un suspenso, puedes imaginar mil finales
pero el verdadero final no lo veras.

 

Me callo cuando debo hablar y cuando debo callar, hablo sin cordura, sin permiso,
tengo los ojos cargados de sueño pero temo dormir, temo soñar,
se que temer es de cobardes, vivir es de valientes que luchan por su vida.

 

Se va la fuerza, se que en ti hay mucha y me levanto, me elevo por encima de mis miedos,
confío otra vez, veo germinar una semilla de esperanza y es suficiente para confiar,
es mas que suficiente para motivar mis fatigados pensamientos que se habían detenido.

 

Dame la mano Señor, levántame, vísteme de tu gracia, adórname con la fe a quien me aferro,
hazme sentir tu sol, tu brisa, tu toque perfecto y tráeme de vuelta a la prudencia,
déjame probar que soy tu hija reformada por el dolor y la existencia.

 

Que no se repita la congoja, el calvario solo fue una vez y bastó,
que me baste la prueba, que me baste la experiencia, que sea el ultimo horno do me queme,
estoy de pie, sostenme que estoy frágil todavía, estoy débil, delicada.

 

Dame tu amor, tu fuerza, tu regazo, dame tu fe, tu paciencia, alimenta mi deseo de vivir,
dame la victoria, coróname de coraje, de energía, no me dejes Señor que naufrago sin ti,
estoy dispuesta pero sola no puedo, aquí estoy, tómame y vamos juntos.

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Muy hermoso su preciado poema amiga Emma Lores...
    Un placer pasar por su portal...
    Un saludo de amistad...
    El Hombre de la Rosa

    • Emma Lores Matos

      Que gusto mi querido hombre de la Rosa, hacia mucho tiempo que no le veía por aquí, pero agradezco su huella en mi pagina que es de mis amigos también. Saludos



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