Ostoatl Texotli (Zorro Azul)

¿QUE TE HICE AMOR MIO?

¿Que te hice amor mío?
¿Fue acaso mi constante atención a tu persona, o fue la ligereza de mis pasos al recorrer tu calle?
¿Fue acaso que tus oídos se cansaron de escuchar tu nombre pronunciado por el timbre de mi voz?
¿Fue que mis caricias fueron tantas que llegaron a lastimar la blancura de ti piel perfecta?
¿Dime, dime tan solo si fue que tanto amor de parte mía, fue suficiente para ahogar a tu amor, que en incandescente rumor poco a poco se extinguía?
Quisiera saberlo amor mío, ¿que hice yo para que tu amor se apagara de manera tan fugaz?,
Mas también me pregunto hoy día:
¿Que hiciste tu para mantenerlo vivo?
¿Que hiciste cuando le viste agonizar entre las vivas llamas de mi amor?
¿Por que no me advertiste del grito desahuciado que tu amor le daba al mio?
¿Por que no inventaste otro idioma para las caricias que te daba?
Preguntas, preguntas lanzadas a viento, con el silencio por respuesta, un silencio que acobarda, que aleja multitudes, que libera prisioneros y que encarcela suspiros por no dejarse escuchar.
Amor, cuantas veces he escuchado que de ti se habla, se escribe, se canta, mas a mi no me engaña la prosa, el verso y la melodía rítmica, yo se quien eres amor, yo conozco tu rostro y tu verdadero nombre.
Se que existes desde siempre y que no dejas de ser un niño, se que la gente te espera siempre y muere haciéndolo, con la ilusión vana que habrás de llegar pronto, que quien te encuentra sufre, que quien te pierde llora, eso es amor Eres apenas un pequeño niño, temeroso de entregarte a todos por igual, alejado en tu pequeño mundo de irrealidades, esperando ser comprendido por todos, mas no comprendiendo a nadie, esperando ser recibido por el mundo, pero negado ser descubierto por el.
Así es pequeño amor, es por ello que hoy te compadezco, pues en tu papel de infante, se bien que no siempre tienes respuestas para todo, y que no lo controlas todo, aunque ese todo te pertenece.
Amor, pequeño amor, en tu inocencia disfrutas el dolor ajeno, y celebras la alegría próxima, mas tú pequeño amor, siendo tu mismo la vida, no podría renunciar a ti, pues eres tan hermoso y bello, que al descubrirte poco a poco con tus alegrías y sinsabores, me tienes aquí, contemplándote, conociéndote, enojado contigo a diario, y cada día... mas enamorado de ti, mi pequeño amor.



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