Raul Gonzaga

Aún escucho sus palabras

 

Voy en pos de aquella cima,
Voy subiendo con esfuerzo;
Soportando mil caídas,
Con un paso firme y lento;

Ningún vértigo intimida
Tanta audacia en este intento,
No existe senda prohibida
Ni en mi ser, algún lamento;

Llevo el cuerpo entumecido,
El aliento se me escapa;
Manos y pies muy heridos,

Muy herida llevo mi alma;
Lo sé bien, no estoy perdido,
Porque escucho sus palabras…

Comentarios5

  • Raul Gonzaga

    Siempre está la voz del maestro, atendiendo y analizando tu situación; sólo entra en casos desesperados, muy por encima de todo los demás; si atiendes a tu intuición, por siempre triunfarás...

  • JADE FENIX

    Excelente como siempre en tus palabras mi querido amigo.
    Un placer leerte.
    Un fuerte abrazo.

  • liborio cantillo

    un soneto de fe y de esperanza que nos llega para dar aliento en las horas aciagas de la vida
    saludos amigables

  • Maria Hodunok.

    Un gran mensaje Raul.!!!!
    Siempre el maestro nos va guiando los pasos correctos en esta vida.
    Triste, pero bellísimo poema.
    Que placer volver a leerte, amigo.
    Cariños desde mi alma.
    Mary.

  • Lola Lola

    Que belleza...el esfuerzo el invitado...el dolor presente y el poema me ha encantado.
    Un abrazo
    LOLA



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