Luis Nunez

Trompe

Ahí donde tu mirada

conquista, sin genocidio

mediante. Danzamos

rituales para tus dioses.

 

El silencio estremecido

por tu aroma, desparrama

lagrimas torrenciales,

colores, deliciosos sabores.

 

Sudores y vapores

encubren mánticas almas,

amarguras, miedos y rencores,

espíritus, amores y redentores.

 

Mantricas voces convocan

el mándala universal de

heperkinéticos espirales y

tu beso se vuelve divino.



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