Marina Villar

En el atardecer: Ellos

Acordaron encontrarse

en cada atardecer.

 

Desde entonces

sus ojos se posan

en el infinito más profundo

con la certeza de cruzarse.

 

A veces, colmados de recuerdos.

Otras, de sus gargantas brotan

los poemas más tristes.

 

A veces, el cansancio de no verse.

Otras, se vislumbran

sus sonrisas entre sombras.

 

En cada atardecer: Ellos.

La mirada que no miente.

La esperanza que no cesa.

 



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