Murialdo Chicaiza

ODA A DOLORES CACUANGO (Mama Dulu)

Dolores, sentiste el dolor de tu raza

cuando veías el abandono del hombre

la soledad y tristeza del campo

porque el dolor tiene rostro moreno

y la piel agrietada surcos en el alma.

 

La mies del trigo es un dolor

de pan amargo y lejano,

Dolores Cacuango el dolor te libera

y las cadenas ceden ante el genio

de tu sangre indígena, reflexiva y heroica

tu lucidez libertaria y épica

nos anuncia la inminente lucha

y el nacimiento de la mañana.

 

Dolores de voz huracanada

el páramo es tu reino y tu consigna

arrastras tus palabras cual arado

que remueve la tiranía demencial

del terrateniente y su yugo.

 

Los Ándes duelen, Dolores,

el cóndor se extingue con dolor

entre las cumbres rocosas de la eternidad.

Dolores, ya tu palabra recoge frutos

baja hasta los valles

se repite entre los ecos de los muros

distribuye esperanza entre los tímpanos

reparte tambores y bocinas entre las sombras

alumbra a las luces en las frentes.

 

Dolores, el espíritu de la Pachamama es contigo

entre la chamiza y el agua pura y fría

no te has ido aún, madre dolida

tu alma vaga por los mares de cebada

vive entre la flor de la papa

descansa, por siempre,en los palacios del trigo.

 

 

Comentarios1

  • kavanarudén

    La madre tierra que llora su abandono, que siente el dolor de los que ya no estàn. De tanto dar y poco recibir....
    Precioso poema amigo del alma.
    Siempre mi respeto y admiraciòn.
    Kavi

    • Murialdo Chicaiza

      Gracias amigo. Un abrazo de esperanza.



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