Fabio Robles

Ocaso

Sol que cauteloso avanzas

hacia el ocaso de un día cualquiera

pasando de la realidad a la quimera

y dejando luego del fuego, brasas

 

La montaña a tu calor no se resiste

y al mar una alfombra le tiendes

y con tanta belleza, a mil ojos quisiste

brindarles la pasión o la tristeza

 

En tu partida el arco iris te llevas

apagando el color de la tierra

pero siempre dejando tu huella

en la noche, con la luna y las estrellas

 

 

Comentarios2

  • Eduardo A

    A pesar de lo inevitable, la esperanza presente. Me gustó. Abrazo.-

    • Fabio Robles

      Excelente percepción y enfoque del poema. Gracias

    • Fabio Robles

      Un gusto que hayas leído este ocaso que más bien el inicio de la bella noche. Un abrazo



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