LeAnDro silencio es salud en soledad

El juego de hoy...

Esa noche estaba sentado en la mesa de juego, fue una noche de rachas para el olvido, de repente escucho a mis espaldas los pasos de una dama, el sonido de sus tacos dejan creer que es una mujer de paso firme , de una seguridad envidiable con aires de ambición, decidida a ganar en la siguientes manos.

Se sienta a mi lado ,de aspecto juvenil se apodero de toda mi atención, y los de mas caballero supongo que tuvieron la misma reacción, aunque su aspecto era de una eterna juventud se podía descubrir que no era ninguna chica de paso,y que tenia años de timba, de pelo lacio dorado, ojos color amarillo limón, de mirada sensual,labios carnosos de un color rojo intenso, delicado cuello con aroma de diosa imposible definir semejante al olimpo,su torso dejaba ver prominentes pechos, cintura delgada, las piernas mas largas que había visto en mi desdichada vida.
Por fin rompe el silencio y le pide al mozo un "shaked martini" al mejor estilo James Bond,un trago bastante fuerte para tan delicada dama, por mi interior pensaba cual seria mi jugada para hablarle a tan despampanante mujer. Se hacen las apuestas y el Coupier reparte las cartas,las levanto sigilosamente, miro a mis contrincantes para detectar una mínima grieta de gesto, para saber que les repartió las suerte,por mi parte venia siendo la noche mas negra,otra pésima mano, de repente un aire banal se apodero de mi y de mis labios eh inconscientemente pronuncie las primeras palabras :
-La primera es para conocernos.
A lo que ella me miro de reojo y respondió con poca sutileza :
-Típico hombre desesperado.
Rápidamente vuelvo mi atención al juego, avergonzado como si transpirara fracaso, los compañeros ni se atrevieron a pronunciar otra palabra por temor a la bravura de la mujer.
A cada mano que pasaba me iba quedando mas pobre, tenia que cambiar el juego o perder en el intento, la dama seguía inmutable con su trago en mano destrozandonos uno por uno, yo de a poco iba sobreviviendo como podía.
De pronto saca un cigarrillo para disfrutar de la victoria, yo no fumo pero como un buen picaron llevaba uno de esos encendedores caros y llamativos, le ofrecí fuego, ella se acerco con sus impactantes pechos, quede atónito sin poder respirar, de pronto todo se vuelve confuso, en mi desvario deje caer mi encendedor en su trago de puro alcohol, el instinto de la diva fue tirar el vaso, dejando caer el trago en mi regazo, prendiendo fuego mi pantalón. El intenso calor me saco del estado de shock, y en cuanto me despeje le grite:
"Sóplame acá!"
y perdiendo el estilo femenino que mantuvo durante la velada me contesto con voz de macho:
"Acá queres que te la sople!!!??".
Esa noche fue la mas trágica de mis noches de juego , pero no en el amor, me retire sin un peso en los bolsillos, pero me fui con suspicacia acompañado de una traviesa llena de plata.
 FIN...

Leandro Conte ...



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