Santiago Miranda

Poesía

Poesía eres mujer.


jugar sucio
ocultar mentiras
todo eso y tocarte las
piernas. me permites poesía 

Hacer héroe del villano
arder en fuego sacro. me ordenas
muerto muere el figurado
poesía no me quemas
pero dejas mis huesos astillados
hasta la médula
cenicienta

Soy por ti jugado (pero el azar...
no logro morder tras tu regia falda)
tu lengua es superior a la mía
sin conocer la letra de mi canto
te expresas a través de mis partidos
labios. te burlas de mí mujer, amada.
y me haces pasar por un tonto

Por las noches que me besas
alguna belleza reconoce mi alma altiva
reconoce hubo antes de mi nombre
en mi germen ya el tuyo
por las noches que no permites ensoñaciones
liberas tus pesadas cadenas
y organizo estas, mis palabras sueltas
que me llegan a través de tus imágenes
tocarte las piernas
y olerte el pelo
lo escribo si puedo
por las noches
te veo
pero prefiero
(a/callarme/a)
tenerte

 

Tu venganza es simple; mi verso
por haber entrado viejo
a hurtadillas a tu juego
hogar de niños bellos

Eres maremoto
                                            relámpago en la penumbra
centelleas horizontes
                                         pero luego te vuelves oscura
sobre nuestra perspectiva
                                                    lluvia eres inundante

Mirar por la ventana
                                                es acto de depravados
y yo soy quien te admira desde lejos
                                                                      deprimido.
"estos enfermos se quedan fuera" suspiras
                                              y desde fuera los excluidos
te palpámos, respirando escritos en la orilla
en cuarentena nos contagiamos
los cuarenta días delirámos
demonios en los poemas

Poesía, mujer te conozco
en rodillas me acato a tu ruego 
tu venganza es mi siempre verso
complejo en su simpleza
alto en su ruina

Pero. te desangro a escondidas
con punzones de tildes y errores
dejo correr las llaves de tu templo
y aniego tu cordura de vino y licores
tirando mi ropa en tus comedores 
por las noches si no permites sueño
me divierto, no me condeno, a tu peso.

 

II

 

Una vez conocí a una mujer amante
solo una vez fue suficiente
y todo cambia
por el resto de tus días

 

Por tí abrí en mi los poemas
que lleve desde siempre

 

eres un acto de rebeldía
                                       ingenua
eres libertad expandida
                                       al campo
eres felicidad duradera
                                       en el instante

 

Mujer eres poesía.

Comentarios2

  • versos finitos

    Como acertadamente lo dices Libelle todo es poesia, solo hace falta alguien quien lo diga, diria lo grite al viento.
    Felicidades

  • carina zanchetta

    alto en su ruina, dice uno de los versos... y contagia las piernas con los acentos y va andando por los pasillos del desasosiego, hallando resquemores, dolores y prudencias, hay guardadas algunas felicidades instantáneas y luego todo tiembla... así se leen tus versos. Cariños C



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