Santiago Miranda

Trenes

Trenes.
Pájaros.
Playas.
Toda la geografía
de Chile para ti... (G.Rojas)


I Fuera

Silvando  al horizonte espera
     al clarear el día o bajo la espesa
                                                          noche
tu padre, tu madre, hermanos y tierras
       las estaciones del año, y la cadena de rieles
                                                          repleta
organismos llanos lo desierto
germinaron
el caballo de hierro
no ha sido domado
en las estepas sureñas

El norte desolado, cóndor sal i trero
el valle central atiborrado de cosechas
el sur eterno tempestuoso, revienta

Todos
ellos
han
sido
enlazados



II Más allá afuera

La técnica trascendental
ha unido quien Dios dispuso
s e p a r a d o s
ahorajuntosparasiemprequedan
la soledad de su mapa alineado en la tierra
era su radiante testigo, compañero!
pero..

¿Quien osa partir el silencio con humo y fuego
quien osa traspasar aquellos dorados cerros
con tal máquina de hierro?

Del valle a la planicie
del silencio a palabra
de costa a punta
de lanza a costilla
de pelo a uña
por todo el continente
descendiendo en tal arterias
de mi país el mapa
soporta digno todo su peso
pobre.. 
columna
vertebral
inoxidable
lo telurio deforma
tu bagaje
pero jumas rompe
tu espíritu viajero

Siguiendo la línea del anden
penetras en el ínfimo infierno
para salir al cielo infinito
eso esperas y eso espero
allí

Resopla lentamente la bestia yacida
sin carbón estará dormida
de Rokha, Neruda, Teillier y Rojas
Huidobro, Lihn y otros, más que no recuerdo
pero no llevo en el olvido

(no he escuchado por perder mi escaso tiempo
trabajando. para otros. curiosamente todos.
barones varoniles. es la serpiente quien se repite
afuera en el espacio oscuro. o en rieles bajo la tierra)

estuvieron al partir la roca
molida la natu/perdida/maleza
proseguir camino a vi(d)as nuevas



Unir


 lo que debió ser lejanía
en la noche de tus días
alguien recoge la soga
y permuta el bufido
ellos se acercan



III Dentro

¿Quien será mozo y quien los pasajeros?
damisela, caballero
vacíen billeteras
sigan mi consejo
no querrán que los lancen
a mitad del viaje
y que corten las hilachas
de sus trajes
las viejas parcas que van de viaje

 

Yo me siento en la ventana
o me muero en el pasillo

 

Tú te lanzas de butaca
a conversación ajena
el paisaje sagrado
no acepta cualquier poema

 

¿Quién viaja en primera clase
y quienes son el resto?

Obreros; campesinos, mineros, pescadores, artesanos, profesores, servidores
Chilenos todos
¡compañeros!

La revolución es el freno de mano
del tren de la historia
antes de tocar abismo
alguien acaricia
sin bajarla
cayendo miramos

Y yo me siento en la ventana
y de ahí nadie me saca



IV Estación del óxidio

¿Dónde irán a ser enterrados
    los ferrocarriles?

¿Por qué se oxidan
                                                         en el paisaje oxidado
Por qué se olvidan
                                                                los pasajeros de su traje?

El tiempo pasa, implacable
no llegan los fugaces partes
de tales funerales
ni trompetas ni silbatos
solo la lluvia los despide

y ya nadie vive de los rieles
o muere sobre sus vi(d)as.

 

Yo conozco los trenes y tranvías
       !Los he visto
                                        en viejos libros!

 

Ya no pasan entre la espumosa noche 
   ni su rabia
                                      de potro yerrado

 

Ya no pasan mordisqueando
                   los días
                                      de verano

 

¿A dónde irán a ser enterrados
los ferrocarriles?



V De sur a norte

Mi país es una imagen
condensada de paisajes extraños
verde campos amarillos
desiertos blancos congelados

Mi país es una imagen
delirante de paisaje
y los trenes los recorren
para llegar a estaciones
y demostrar fehacientemente
¡hay quienes que viven en tales rincones!

(Este país es un ser mitológico
no junta ni pega
a la razón
o la fuerza)

Mi país son las estaciones concurridas
el sudor en la camisa, el topón inevitable
mi país es sueño perdido
un pueblo que fue enterrado
en el mismo pasado abandonado
de calderas y ferrocarriles

...Fuera de la capital descansa
una comuna llamada maestranza...

 

VI Estaciones

 

Zonas erógenas que esperan
como mi deseo espera
(y esperemos que el resto aguarde en su paciencia)
de tanta tanta aquella espera
nos vamos casi desesperando
y casi lo olvidamos
que los sabios repiten tanto
repiten ellos tantas cosas
lo importante repiten sin notarlo

 

"lo importante no es la llegada
el viaje es el camino
y el camino se hace al sentar"

 

Ferrocarril de los recuerdos
ya casi, casi llegas
a destino, nuestro destino
la estación del olvido

 

VII Las Otras estaciones

 

Allí esperan tu padre, tu madre, hermanos y tierras
del burgués siseando un puro cubano y escocés whisky importado
sin conocer el sabor de trabajar un turno obligado, a alguien, nadie.

 

Al clarear el día espeso
las gallinas del sombrero salen
y de tu pómulos pañuelos rojo bellos
canastillos de mimbre y
un acorde de guitarra
o bajo la noche que besa
un perdido que se oculta
 vagabundo contando estrellas
que se llevan dentro
contar las estaciones del año
y la cadena de rieles repleta


VIII Fin del viaje

 



“Marx dice que
las revoluciones son las locomotoras
de la historia. Pero tal vez
las cosas
sean diferentes.
Quizá
las revoluciones sean la forma
en que la humanidad, que viaja
en ese tren, acciona
el freno
de emergencia” (W. Benjamin)



No te preocupes, mira
el camino tieso
que ese barranco
no te disuada, mira
aún ambos cabemos
en el pasillo
y en sus ventanas, mira.



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