Henry V

Llamas gemelas

Llamas Gemelas
Para Aadrhi
En aquel silencio del que se hablaba antaño, con harina del cosmos sembrada en el aliento del amor, nacieron ella, el agua,  él, la tierra, unidos en un rayo.
La inercia del pacto de la evolución los separó.
Encarnados en la rueda de la existencia: a veces aire y magma, a veces marea y ceniza, se reunieron en la era de acuario.
Sus coincidencias abrieron el portal de sus recuerdos: se amaban.
Destinados a propagar la dicha, tuvieron de maestros al asombro y al misterio;
Cada maestro expandió su consciencia. Lo llamaron magia. Descubrieron en el camino que las sendas son todas y no es ninguna. Amaron  sus cenizas de oro y azufre …Juntos fueron una semilla: a veces reto, a veces certeza, siempre fuerza y enseñanza.
La semilla los alimenta, siempre en el ahora. Son el ahora del amor encarnado. Lo saben sus siete cuerpos fusionados que danzan un ritmo distinto momento a momento.
¿A dónde van? es un enigma. No hay sitio que los aguarde; todo lo desbordan. Todo es nada en el enigma. Sus nombres sobran. Los nombra la semilla en cada flor de instante. Un copo de nieve evaporándose es sublime ante sus ojos fusionados. Son uno, pero son todos. Sienten dos veces cuando una podría ser suficiente. Se intuyen, adivinan…Son llamas gemelas que han ardido y arden, esperando anidar su primer hogar.



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