Lebusla

OH! TERNURA DE LA VIDA

OH! TERNURA DE LA VIDA

De recitar mis locos versos a la noche
sobre días mustios y tiempos adversos,
del fondo de mi alma recibo un reproche.

¡Cómo aflora el dolor del alma
al dejarse caer sobre el níveo páramo de la angustia!

Que hoy la nostalgia endurece
hasta los escarabajos
como muere la oscuridad con lágrimas
de cristal en diminutos pedazos.

Quisiera tomar entre mis manos un gran trozo del tiempo
y hacerlo piedrecillas para atarlas a mis redes,
lanzarlas al cielo y atrapar mil estrellas
reflejarlas en mi rostro, así incólume.

Oh! enigma de la vida,
que vive
sin decir nada, y existe
sin estar presente.

Sucede, de pronto, que la vida
nos ha hecho de germen y añadidura.

En tanto, hay que conservarle en esencia
hasta la hora de la siega, de tal inexistencia.

Final, yo existo por los deseos de mis cimientos
y por mis sueños dorados,
los vástagos que hoy florecen
persiguen sus propios sueños.

De recitar mis sobrios versos ante el nuevo día
y desde el fondo, mi alma, besa mi mejía.


Lebusla
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