yito

MEZQUINDAD

 

 

Como un río que viene desde lejos,

sin que pueda desviar del mar su cauce,

he dejado, que un arroyo de los cerros,

a sus aguas, las vierta en mis caudales.

 

Y a la fresca transparencia de sus  días,

que entre piedras, germinára en ideales,

yo le puse , mis noches de razones,

y la turbia mezquindad, de mis verdades.



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