Barcoyamil

Oprobio de ser

Tanto la cópula como los espejos, son abominables. Y es que cada uno posee la capacidad de multiplicar al hombre...

Oprobio de ser

Y es que fue Dios, quien me pensó

Tan despreciable y hermoso a la vez.

De huesos y carne fui creado,

Cual autómata pueril.

Apelare  a toda mi hermosura 

Colmo así también a mi condición,

Sucumbire  a los deseos de la carne 

Y a tus huesos me unire.

Para de ese modo y sin temor alguno,

Sea Dios mismo, quien vuelva a nacer. 

 

 

Comentarios1

  • Barcoyamil

    Buenas es mi primer escrito, tengo 21 años y no estudio nada relacionado con la industria de la literatura. Acepto cualquier sugerencia o crítica. Muchas gracias!



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