angelillo201

Nacimiento de un Santo, Las mil y una distopías.



I. Nacimiento de un Santo.
II. Las mil y una distopías.


En mi pueblo y en el tuyo hay un contenedor de basura del que viven varias familias. No es un milagro el que exige estos sacrificios. Si no la burla a uno mismo a la hora de ser humillado ante el resto, pero que a cambio trae un bocado seguro, rancio, pero necesario para seguir viviendo para abrir otro contendedor de basura.
Dando vueltas, cerca de Ayuntamiento de Vall d´uixó rueda un contenedor de basura.
Al abrirlo hay viviendo una familia de titiriteros.
Gente pobre pero práctica.
Han considerado que es más fácil ir dando vueltas dentro del contenedor de basura por el pueblo, y cuando la gente lo abra sacar las cabezas para les den los alimentos, que ir ellos mismo andando a pie buscando los contenedores de basura fresca.
Si tu no vas a la basura, la basura vendrá a ti.
El contenedor donde viven los Manuel es de color verde, con capacidad para que una familia de cuatro personas. Madre, padre y dos hijos se aposentan en el cómodamente. Muchos lujos no hay, pero se respira dentro del contenedor de basura humildad y olor a sacristía.
EL contenedor por fuera tiene dibujado una esvástica nazi y escrito:
Ni uno más.
La gente de izquierdas que va a tirar la basura al contenedor antes de entrar al ayuntamiento se queja por la situación.
Nueva Frascuela tesorera a su amigo York gerente de servicios sociales que tira los restos de pizza del desayuno. La ha cazado de un bocado el pequeño de los Manuel, Jeray.
( los trabajadores del Ayuntamiento susurran sobre ellos bajito para no herir la sensibilidad de los Manuel)

¿ Podrás haber miseria más grande en el mundo?
Vivir en un contenedor de basura y ser de derechas.


York, hombre apuesto con gentil barba y piadoso, seguidor de las doctrinas más Marxistas , da con la solución:
Piensan fuera de sus circunstancias Frascuela.

Prefieren culpar a otro que asumir su participación. Para ellos toda opresión viene del poder, que según esos desdichados trata de destruirlos. Son absolutos en sus juicios.
Se escuchan unos golpes dentro del contenedor, los Manuel están discutiendo de si tenía derecho a comerse todo el resto de pizzas Jeray sin compartir.
La discusión termina a palos.
Los gritos llaman la atención de York y Frascuela que sienten curiosidad por ver que pasa con los Manuel dentro del contenedor de basura.
El gerente de servicios sociales llama al contenedor de forma pudorosa.
¿ Puedo levantar la tapa?
La voz de Manuel desde el fondo le replica apurado entre los llantos de sus hijos y su mujer.
Un momento.
Segundos de incertidumbre y silencio.
Manuel:
Ya.
La tapa se levanta y salen las cabezas de los Manuel sonrientes.
Hola amigos.
¿ qué desean?


York no sabe que decir ahora.
No lo sé.
Lo he olvidado.
La mujer de Manuel, Saendy aprovecha para pedirle a Frascuela otro trozo de pizza

¿ No tendrá usted otro de pizza que le sobre señora?
Frascuela
No.
La cara de Saendy se ruboriza.
Frascuela le anima:
Cuando termine de comer ...si quieren, puedo volver con una servilleta.
El menú de hoy es ensaladilla rusa y sopa de espárragos, algo sobrara.
Jeray se queja:
A mi no me gusta.
Manuel le pega en la cabeza a su hijo y le riñe:
Jeray, no seas tan exigente,
no te educo para que seas un señorito.
York se lamenta para si con pesimismo.
!No piensan más que en comer!
York siente asco, quiere irse y atajar una conversación que no lleva a ninguna parte, además, en el ayuntamiento les esperan porque el defícitit de las cuentas no cuadra.
York, desencantado.
Voy a cerrar la tapa.
Una niña pequeñita ( Pilar) con la cara llena de basura que lleva tiempo hablado, desde le principio, pero nadie le ha hecho caso, por fin logra que se escuche su voz:
Algo se está moviendo dentro de una bolsa de basura.
Todos observan una bolsa negra que se agita como si palpitara, desprende calor, la silueta de brazos y pies golpea la placenta de plástico que empieza a rasgarse.
Primero sale un pie,
luego un brazo,
luego otro pie,
después otro brazo.
La basura se pone en pie,
cae al fondo.
sale una cabeza con una aurora dorada.
Gritan todos:

Es un Santo.
La gente acude en tropel al saber la noticia.
EL contender de basura está rodeado por cientos de almas.

El sacerdote municipal exclama con desdén al ver al santo de la basura:
!Qué vicioso es Dios!
A York le llueven las criticas:
Como es posible que un santo viva en la basura,
Dios Santo.
Repetición de las elecciones ya.

La policía local por mandato de York agarran al Santo de los brazos.
Los Manuel no quieren que se lleven de su lado al Santo y luchan con todas sus fuerzas dentro del contenedor de basura.


El santo grita, llora, lo quieren convertir en un mártir.
Se hace una pausa y el Santo habla.


Escuchar hermanos,
yo soy el hombre que trae el orgullo y la dignidad a la basura.
Un hombre repleto de vida e impotente ,y que aún así se le quiere.
Id y repetir mi mensaje.
Pero no solo con palabras, sino con hechos.
Abrir cubos de basura y meteros.
Saldrá de eso algo grande y bueno.

II.Las mil y una distopías.

 

 

 

 

Abdulan está sentado en una vieja silla de esparto de la cocina de su piso que da a un canal sin salida de la Venecia Musulmana donde se amontonan peces muertos que van a morir bajo su ventana. Está preocupado porque su hijo no ha regresado todavía y está casi anocheciendo.
Su mujer prepara un kebbat para cuando regrese Alí.
La radio anuncia otro atentado en Venecia. Cuatro góndolas han saltado por los aires con un torpedo casero y luego se han hundido. Una de ellas, la más afectada, llevaba dos marines norteamericanos enviados por el psiquiatra de Guantanamo para que se relajaran del stres postraumático por haber estado torturando sin descanso durante varios años. EL psiquiatra les recomendó vacaciones merecidas en Venecia para recuperar motivación ante la invasión de Siria, sin saber que Venecia tampoco era una ciudad segura.
Abdulan lamenta los atentados, así como las declaraciones del Presidente de Italia diciendo que a partir de ahora no se iba el gobierno a interesar por la vida de ninguno de los ciudadanos musulmanes del País.
Abdulan, un hombre ya viejo ,que había llegado hacia 30 años a Italia le preocupaba su hijo. Una segunda generación nacida en Venecia que no soporta a los Italianos pese a ser de pleno derecho y por nacimiento Italianos. Alí Llegaba en ocasiones del instituto de bellas artes, sobre todo después de un atentado, lleno de sangre o sucio con la cabeza llenas de algas de algún inmundo canal donde eran arrojado por los compañeros del colegio o la policía local veneciana.
Hayida su mujer apaga la radio disgustada con las noticias y la tardanza de Alí.
Abdulan habla suspirando contemplando los últimos rayos de sol amarillento que brillan tras un suave velo de nubes rosas que entran levemente y se mezcla de forma delicada con el fuego azul de la cocina de gas donde hierbe te.
¿ Por qué Venecia habrá apartado con tanta crueldad de las manos de nuestro hijo el amor?

Abdulan llora, su mujer se sorprende de verlo llorar y se vuelve hacia él que susurra agarrado a su cintura donde hunde sus labios:
¿ Por qué Venecia se esforzará tanto en vestir de harapos nuestra cultura a nuestro pueblo?
Hayida conmovida pasa su mano por la cabeza de Abdulan sollozando y le confiesa:
ayer pase al cuarto de Alí cuando le escuche lamentarse, decía :
no tengo raíces.
Pase sin permiso y me coloque en su cama. Tenía la cabeza cubierta por la almohada. Trate de animarle
Alí , hijo mío ¿ por que dices eso?
Él sorprendido se giro, le lavo la cara llena de lágrimas con la palma de la mano y agarro una hoja d papel en la que había estado escribiendo.
Leyó esto que me entrego.
Hayida se separa unos centímetros de su esposo y saca un papel que lee:
Cerca de Venecia,
la que me rodea por todas partes de agua.
la suavidad de los cuerpos
suaves como flores delicadas
de mi pueblo. EL único que quiero.
Se desmaya en las vallas como animales,
como esas delicadas mariposas fatigadas,
atrapadas y colgadas.
Que llevan en su vuelo el dulce néctar
de nuestro bello pueblo.
Que resbala por los guetos de Europa.
Europa, Europa.
¿ qué te he hecho Yo?
Firmado Alí de Venecia.

Hayida guarda el papel.
Abdulan medita y recuerda su infancia en Palestina, le comenta a su mujer lo que piensa:
Habla con una lengua que no es la de su corazón, en su mente hay otra.
Venecia ,Palestina,
dos tierras que deberían quererse.
Una sin agua, solo con tierra,
la otra sin tierra, solo con agua.
Ambas se hunden
Venecia en el agua
y Palestina en la arena.
A ambos les dicen que les ha tocado la guerra.

Y deberían decir No.
Ser fuertes, ser grandes.
No dejar que les hagan desaparecer.
Alí entra temblando a casa, le han perseguido.
Alí- exclaman los padres.
Alí suplicante haciendo un gesto de tranquilidad y piedad:
Por favor dejadme, quiero ir a mi cuarto a escribir poesías.
Escribo este poema al mundo
¿ Por qué?
Me han perseguido por media Venecia
un grupo de hooligans alemanes e Ingleses borrachos
diciendo que yo había lanzado un torpedo en el embarcadero.
Que horror.

Mohammed angelillo de Uixó.

 

 

 

 

 

 



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