JOED MOSI

4:40 a.m.

4:44 a.m., y sigo pensandote,
pasó el día y tu recuerdo fue inmutable,
llego la tarde y fue más nítido,
se hizo la noche y nada lo trastoco,

digamos que sigue virgen en mi mente,

virgen como aquella primera mirada que coincidió con mi mirar melancólico, derrotado, decepcionado e incrédulo,
hasta que tu destello despertó la esperanza en un nuevo día,
en el amor que surge de los escombros,
donde nadie se atreve a edificar,

llegas y levantas un rascacielos.

 

Pero te basto conocer sólo uno de mis demonios para decir adiós,
sin importarte que ha estas alturas conociera casi todo tu infierno,
para querer quedarme.

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