J.C.R

Rima 21

Nada en el desierto,

camina en la mar.

Al son de las olas

al oírlas bramar.

 

Parece una rosa.

No, es un clavel.

Olores de plata,

dulces cuan la miel.

 

Cayeron dos lágrimas

tendidas al pie.

Humildes las flores

dijoles yo a quién.

 

Quise conversar

en la noche, la sierra,

para así cumplir

mis sueños quisiera.

 

 

La noche a la luz,

tu corazón a la orilla.

¡Pobre de mi

que pido en la esquina!

 

Por tu atención,

sigo con destreza

soñando por aquello

que vive en mi cabeza.

 

Y cuando el tiempo caiga en mi,

yo ya abre expirado.

Olvidando tu así

a mi corazón enamorado



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