J.K.

Titubeando

Me enamoré del sabor agridulce que desprende su copa,
del trayecto por su piel,de los viajes por Europa,
de sus mapas sin fronteras ocultos bajo la ropa,
de las guerras sin cuartel,de su bomba cuando explota


Será que aprendí a quererla de una manera ignota
o me acostumbré al cariño ofrecido en pequeñas cuotas,
no lo sé,la verdad buscarle sentido poco importa,
si la razón por la escribo es el secreto de su boca


El misterio de sus dedos y los míos cuando chocan,
me seduce con el cruce de lujuria y deseo que porta,
el enigma que ella luce me conduce a ser masoca
de la pasión que se traduce en el olvido que me azota


Si decido olvidarla,cada noche su recuerdo me invoca
y yo acudo a su llamada como un tremendo idiota,
Cúpido prepara el arco,parece que el tonto se equivoca
al lanzar flechas sin plumas,torcidas,de punta rota


Será que el imbécil solo se divierte y lo hace aposta,
o que al escribir,el memo gana adeptos a mi costa,
¿Será qué és imposible plantar flores en las rocas?
o que si hay una clavada,es absurdo clavar otra...

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Hermoso tu poema filosófico costumbrista y belico...
    Muy bello tu versar estimado J K..
    Un abrazo de amistad...
    El Hombre de la Rosa



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