arturo maldonador

LA SOMBRA

Me invades, sin saber dónde te encuentras,

en la mente, supongo, allí resides,

no hay luz, me lleno de desesperanza,

por qué vienes a mi, si no te invito,

quizá duermes en mi y algo te despierta.

 

Eres como la sombra por la noche,

durante el día, estás mimetizada,

si mis ojos se dan cuenta de la luz,

al cerrarlos, no se si es día o noche,

más el alma permanece en penumbras.

 

Te gusta, los sentidos te sienten, 

tomas entonces, asiento principal,

pensamiento, emoción y sentimientos,

se vuelven esclavos y los zarandeas, 

todas las estaciones de la vida.

 

Has estado presente, en mi existencia,

te gusta disfrazarte con caretas,

sigues siendo la misma que me habita,

así también, trasmutas con el tiempo,

desde las vidas de ayer, estás conmigo.

 

Me doy cuenta, no me vas abandonar,

en lugar de luchar en contra de ti,

te acepto como íntima compañera,

se que vas a salir al escenario,

me toca ser tu observador silente.

 

Te doy un abrazo y un beso de amor,

porque tu eres todo aquello que escondí,

tiendes a salir, cuando me olvido de ti,

sentirte como aliada y no enemiga,

senda al sol, juntos la caminaremos.

EL POETA DEL AMOR. 22-03-16.

CABO SAN LUCAS, BCS. MÉXICO.

 

 

 

Comentarios1

  • Giovanna Castellanos

    En las sombras es cuando sale a relucir todo aquello que creemos olvidar.

    • arturo maldonador

      Gracias por leer mi poema. Te envío algo que acabo de leer sobre la sombra.
      Aprender a reconocer la Sombra en los sueños** ayuda a poderla reconocer en la vida cotidiana. Busque los estallidos emocionales. Si alguien le pone nervioso, es posible que él o ella esté representando a su sombra; está proyectando su sombra sobre alquien que ofrece un gancho para colgarla. En esos casos, en lugar de quedarse con la emoción, intente darse cuenta de qué va su tema, no el de esa otra persona, y de que está proyectando su propia sombra.
      Es mucho más difícil aceptarla en la vida cotidiana que en los sueños. Incluso aunque comprenda conscientemente el proceso de proyección de la sombra, se descubrirá a usted mismo negando que lo hace. Seguirá diciéndose algún tipo de «sí, pero» a sí mismo. Cuanto más le irrite esa persona más seguro puede estar de que está frente a la sombra. El enojo causado por la sombra está rodeado de una cualidad irracional que gradualmente sabrá distinguir del enojo genuino que se experimenta al encontrarse frente a una injusticia. Una vez más, es mejor, en las primeras fases de enfrentamiento con la sombra, asumir siempre que se trata de un tema propio, no de la otra persona. No se equivocará mucho si se hace esa suposición. Gradualmente irá progresando al tratar con las proyecciones de la sombra. Al principio sólo podrá reconocer la proyección después del hecho. No se desanime; ése es el primer paso para más adelante retirar la proyección e integrar la sombra [...]"
      R. Robertson,
      Saludos.



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