MEVE

Indecisión.

Cuando han secado tu corazón y has derramado 
tantas lágrimas, no queda nada que dar.
Pobre de mí y de esta criatura que pretende
sacar algo de un alma abatida.

 Has llegado cuando para mí todo es una mentira,
cuando he decidido no dejar entrar a nadie.
¿Quién te crees para venir a perturbarme?
¿Acaso no se dejó claro que no merecía volver
a enamorarme?

 En el peor de los escenarios, tu no eres más
que cualquiera de las otras con las que me he
encontrado. ¿Qué tienes que aportar o acaso
vienes a quitar lo poco que queda?

 Es cierto, he creado un muro para que nadie pase,
para protegerme, para no tener que volver a sentir
el dolor de una perdida. Como la que tuve hace varios años.

 ¿Puedes combatir mis dolores, puedes derrumbar el muro,
acaso puedes cambiar mi destino? Una parte de mí
desea que puedas luchar contra todo lo que he construido
para alejar a las mujeres que tanto daño me han hecho.

 Lamentablemente para mí, eres muy parecida al demonio
que comenzó con todo mi dolor, tienes la misma personalidad
y tu forma de actuar me recuerda porque me duele querer a
alguien más. Si la pregunta es: ¿que tengo para darte? la
respuesta será poco, pero solo quiero entregar lo poco que tengo
a la persona correcta.

 

MEVE.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.