& Eugenia &

LA COMARCA

Espinosamente nace el niño

Se nutre y transporta por caudales perdidos

Va encontrando sus raíces, formando sus vástagos

Esparciendo semillas, fructificando a los suyos

Sin controlar el indomable amor de la inocencia con la que nació

Hasta dando a otros de su néctar, de su esencia

Va creciendo, va enredando sus arbustos perdidos

Va buscando encontrarse, cayendo a un lodo infernal

Sus hojas arden, la marga se seca

Sin aliento busca una orilla de que alinearse

Aúlla de sed, de la delirante locura que el extrémese su desventura

Busca respuestas pero el solo siente su óbito

El chillido más silencioso y lento que se escucha

 Muere la tierra en su juventud eterna

Así la sentimos cuando empezamos a vivir la

En que parte el amor se volvió la nada de ese todo que nos forma?



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