jsramirezg

Te necesito

Ven, acércate a mí y róbate mi aroma,

Despójame de el vivir tormentoso que me agobia,

De la incertidumbre banal de mi porvenir.

Ilústrame en un prometedor atardecer

Y estampa en él tu huella indeleble.

 

A millas de aquí está tu universo

Y empapado en mi pecho está tu fragancia.

Acaricia el espacio donde habito,

Despedaza el tiempo con tu sutil existencia,

Y anula el oscuro trayecto entre tu mundo y el mío.

 

En tu presencia subsisto

Cual niño jugando.

Tu cálido ser desprende destellos

Que alumbran y recalcan

Tu perfecta silueta.

 

Tú ¡Oh Dios mío!

Tú encierras un cúmulo de audaces estrellas

Bailando al son que describas,

Y representan el cielo que arriba

refleja tu rostro en la noche.

 

Es imprescindible hablar de ti

Cuando se piensa en el dulce matiz

Que define un jardín.

De hecho en ese matiz

Se aprecia tu celeste figura.

 

Ligada al viento,

Pegada a su ser,

Acompañas el rumbo

Que éste decida.

Y juntos envuelven

Al mundo en perfecto equilibrio.

 

Por eso requiero tu singular compañía.

Que vengas a mí sin pretextos ni excusas

Rasgando mi ente, atizando mi forma,

Para pintar de colores este mundo grisáceo.

Caminar a tu lado en el azul de mi cielo,

Deambular por la vasta extensión

Que llama a gritos nuestra fiel adhesión.

 

Permíteme, pues, socavar tu interesante morada,

En donde residen tus preciados anhelos

Para hablar con ellos y saber complacerlos.

Elevarlos en una corriente

De centelleantes criaturas

Armadas de tiempo y vida,

Para proyectar junto a ti

Un venidero existir impecable.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.