EfeDeFulgor

A not her hallway / Another hallucination



¿No era esa la sensación más sublime?
Tambaleándose en el reino Conciencia
donde el monarca pasaba con su lúgubre rostro
con sus ojos cansinos
y calambres en el corazón
a lo largo de un pasillo donde se erguían
curiosos edificios color alabastro...

El alma durmiendo a fuerzas
las pupilas apenas asomando un abismo
que, por si acaso, dejo una ventana abierta
en donde residían criaturas
nunca antes vistas, y conocidas, a la vez.
Era como una cascada inundando de disparate
Que acribillaba de desolación las manos vacías.

Niebla y tiniebla denotaron su exacta diferencia
siendo la penumbra lo más real y perfecto
que se ha aproximado a este instrumento de cuerdas paralelas;
Que ni siquiera el hechicero más astuto pudo derretir
una coraza invisible...

Desquiciados órganos redundando ósculos en templos
que a diario se destruían para que la inmundicia condenara el cabello
y no lo dejase crecer...
El vampiro aristócrata, sin embargo, estaba seguro
que al mover un sólo dedo
la falacia se convertiría en magia.

Sin saber nadar, por fin, se hundió en el Leteo,
para que la vela se apagara
y no dormir nunca más.

II
¿Qué sabía yo sobre lagunas mentales?

Nada.

Hasta que olvidé quien era,
y todo tomó
un color
que nunca
había visto.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.