Alex Mc

Encerrado

Encerrado se encuentra un corazón, anhelando en la nostalgia la libertad de sentir, de explorar, de ir más allá de las ilusiones que día tras día le dan aliento.

 

Encerrado se encuentra en la soledad de un ayer, un ayer que le regala tormentos y recuerdos de una alegría que en un momento fue una razón de ser.

 

Preso de manías, de caprichos y cobardía, se desvanece en la agonía de un quiero ser, de un ojalá que nunca llegará.

 

Se encuentra ausente, distante, se refugia debajo de una cama en la cual muchas veces retozo como un niño y hoy aborrece con tanto desconcierto que se le escapan maldiciones.

 

Se humilla ante la arrogancia de su portador, guardando en el fondo pena por él, aunque de igual manera un toque de rencor, no el suficiente para armarse de valor y hacerle pie, pero si el suficiente para aun mantenerse palpitante.

 

Sus labios lentamente se desvanecen, se van borrando como huellas en el desierto, no ven cometido en esta historia, no se pronuncian palabras a través de ellos y ya están cansados de esos suspiros de desaliento, de decepción.

 

Se siente tan abandonado de todo y a la vez se siente en la nada, solo suplica a la mente que no lo abandone, es la única que le ha servido de confidente, en esas duras horas que lo condenan a la eternidad.



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