Alexander Cambero

Helechos...


Lo que siento por ti es una pasión que enciende mis venas, amor que no sabe de rendiciones postreras, siempre encuentra esa luz que desparrama tu alma hasta volverme tu luna escarlata. Eterno encuentro de dos almas que se buscan en el viaje que nos conduce por parajes de furtivos besos, horizontes de caricias que se amontonan en los predios de los helechos, maravillas de un mundo incomparable...


Te imagino hoy desnuda.. dulcemente abandonada, por el lirio que te piensa... Y entre helechos olvidados... y entristecidamente lacerados de ribera y agua pura, melancólicamente agasajada... y compungida en tus anhelos... la mañana hoy se vence... bendecida de agua y beso, reclinando su sublimada belleza... declinada en su hermosura.
Se vencen las auroras diamantinas... adornando muy despacio... cien pasiones en sus olvidos, mas... ¿Qué sería de mís atribulados... y desconsolados versos, amada mía...? ¿Dónde podría esconderme asaetado... de la amorosa enredadera que te piensa... ?
Los enternecidos labios se adormecen, de caricia en sus clamores... y de amores se entretienen, adornando... su impúdica y desordenada belleza, entre aguas glamurosas, enternecidamente declinadas.. y melancólicamente laceradas... de bendecidos... y sublimados placeres.
AUTOR: JOSÉ A. PANIAGUA MARTÍNEZ.


¿Dónde estás, claridad de celestes nocturnas que yace en mí los helechos de tus pupilas y las más ardientes caricias de tus manos frías, y tu corazón compungido de latidos breves pero fuertes como la roca del río que te besa?, y como alfombra la lava del volcán de mi piel que te arropa dulcemente amiga, que duerme en tí el más caluroso día, que el sol travieso se esconde de noche para darte la luna refulgente de luz, ¿dónde estás, que eres oscuridad en tus ojos negros que destellan amargamente la bruna de la noche durmiente?, y es tu piel que arde el calor por callar un corazón que sí sabe decir que te ama en silencio, como el dulce néctar del paraíso que hoy atrapa mi deseo en devorar tu piel como un suspiro de la miel del beso de mi boca...
Emy5


Te busco en el frescor de los helechos
en ese dormitar sereno
en el que espero placidos tus besos
y te encuentro en ese sosiego
que me devora, al saber que non fundiremos
en un solo cuerpo,con lujuria y con deseo...
Elena



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