EDUARDO FAUCHEUX

EL DESTINO HACE SU PROPIO JUEGO



EL DESTINO HACE SU PROPIO JUEGO

 

Y, sí, a veces, "el amor no alcanza... la vida y sus pasiones son más fuertes".

Te dejo, entonces, aquí, en mis escritos, por si te interesa sobre la vida o la suerte

lo que me costó entender y lo que aprendí; lo que perdí en mis luchas y por lo que combato;

lo cual, para mí está muy claro... pues cada uno sabe, ciertamente, en dónde le aprieta el zapato.

***
Por ejemplo, qué planes tenías hoy, al levantarte?

Qué compromisos decidiste cerrar, frente al espejo, al mirarte?

Quizás cobrar una deuda o saldar otras, anoche, recordaste y decidiste,

y, hoy, temprano, en la mañana, con decisión y prestancia, a lograr eso, tú partiste.

***

En una de esas, debiste decir un "me caes bien" y lo callaste;

o, a lo mejor, el abrazo que debías dar, para después lo postergaste...

y resulta que la gran oportunidad que el Universo te ofrecía, la despreciaste,

y, ahora, ya se hizo tarde, porque el Destino decidió por ti, y eso... ¡lo olvidaste!

***

Y tú, que creías que lo tenías todo calculado;

que todas las estrategias de tu futuro las habías bien planeado;

que todas tus pasiones, tus sentimientos y amores los tenías dominados...

resulta ser que, sorpresivamente, un día, ese Destino te demostró ¡que estabas equivocado!

***

Porque así es... nunca podrás estar seguro de tu porvenir;

podrás planear, calcular, desear, suplicar, decidir y tus sueños construir,

pero deberás tener en cuenta aquella frase: "Si Dios quiere", en tus proyectos;

y no postergar el intentar ser feliz ni olvidar de repartir y demostrar todos tus afectos.

***

Cuando menos lo pienses o cuando no te des cuenta,

algo inesperado ocurrirá, algo nuevo, una sorpresa que se presenta,

que cambiará tus cosas, que echará por tierra todos tus planes y objetivos,

que corregirá tus errores, tus defectos, tus infelicidades y tus apetencias sin motivos.

***

 

Eduardo Faucheux

04-03-2016  

Comentarios1

  • Melba Reyes A.

    Hola, Eduardo. Valiosa reflexión. Saludos nicas.

    • EDUARDO FAUCHEUX

      Gracias, Melba. Aprecio tu agradable comentario. Van , entonces, mis saludos argentos.



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