Andrea Leon Hdez

Inicio.

Le he dejado al fuego

el permiso de jugar con el destino,

picarón y ardiente,

ese tipo de fuego.

 

Le he regalado mis peligros que temo

temerosos escapan y escabullen,

pero él,

en risas y miradas pizpiretas

les ha dado un abrazo.

 

Me encantan las mañanas,

los naranjos olorosos,

las tazas de té

y el viento amoroso.

Me encanta,

mi más querido inicio.

 

El inicio desde unos ojitos bonitos,

un roce de labios coquetos,

unos deditos,

unos pequeños besitos.

¡Ay, inicio! que bonito es iniciar.

 

Donde el final,

vaya la redundancia,

donde el final acaba,

se lleva con él el peligro:

he escuchado que la tardanza

es donde está el peligro,

supe al escuchar que si de lujos gozo

la espera no es uno lujoso.

 

Inicio,

que bonito es el inicio,

entre olorosos naranjos,

tazas de té,

vientos amorosos

que a veces son versos,

a veces son estrofas,

a veces besos,

he dejado el peligro

en manos del fuego, el gran fuego.

Inicio

he decidido dejar el peligro,

pues entre olorosos naranjos,

tazas de té y vientos amorosos,

he decidido que tú eres el peligro,

no te evado,

evado el peligro

a fin de cuentas

peligro ya tiene fuego y tardanza

que le acompañe.

 

 



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