Virginia I Rojas

Última carta

No sé cómo llegué a sentir este amor.

No sé cómo me enamoré de ti, si nunca te vi, nunca te tuve y nunca te sentí.

¿Será que me enamoré de la distancia?

¿Será que me enamoré del mismo viento que acariciaba tu cara?

 

Todas nuestras cartas,

todo nuestro amor desbordado en tinta,

y ese olor de tu perfume

que me concedías al final de cada párrafo.

Sencillamente no sé de qué me enamoré.

El ritmo de tu poesía era una dulce melodía,

y ese beso al terminar cada carta,

tus dulces labios que siempre imaginaba.

 

Cuando no me escribiste, supe que algo había pasado...

Te había esperado por un año y cuando por fin pude ir a buscarte,

ya era demasiado tarde,

ya esa enfermedad te había arrebatado de mi lado,

aunque nunca lo hayas estado.

 

Aunque ya no estés, te sigo esperando.

Salgo todos los días ver si llega una carta tuya.

Pero no consigo nada,

sólo burlas por esperar a algo que nunca llegará

y aunque este consciente de eso nunca pierdo las esperanzas, es más...

 

Aún conservo tu última carta.



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