Alexander J. Montero

Tártaro

Es que de verdad no puedo, estoy amarrado,
Esa luna que orbita tu corazón
Fría e insigne me templa el pecho
Y de verdad no puedo dejar de susurrar su canción,
Estoy emparedado en las palmas de Urano.
Persiguiendo siempre el polvo de su estela
Esa luna de mármol que hace palpitar al aire,
Que hace danzar al ritmo de sus tambores
A mi sangre y a mis venas las mese.

En sus cráteres anidan sombras de aves
Que alguna vez fueron aves, hoy son solo sombras aladas
Delineadas perfectamente que se saben golondrinas y palomas,
Es su trino tan agobiante que mi alma quiere arrancarse
Ir a ti y abrazarte, ese auxilio cantado es eco en mi aura
Y peno en la esperanza y la espera de no ver el eclipse
De esta noche que me condenara al tártaro de tu pecho,
Que me hundirá por siempre bajo tus poros
Donde seguiré errante de la luna de tu cuerpo
Y el miedo de que un día tientes la suerte,
Para peregrinar yo por siempre inframundos y cielos,
Porque amor es simple, fuera de tu piel nada existe.



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