Humberto Jaen

succubu

 succubu

 

La circundada luna, acuna mi alma en un manto de sueños

Acobijándome, de placeres mundanos

Y entre mis piernas sentir, el caminar

De unas gélidas manos.

 

Oh tentadora, has vuelto esta noche

Para cumplir, los deseos de nuestros cuerpos

A muchos les he hablado de ti, mi amada amante

Pero, me juzgan porque eres del mundo

De los muertos

 

¿Quién?, pudiera entender, el placer que me brindas

El calor, de tu lujuria y los orgasmos entre tus piernas

Acariciándome, con tus manos lascivas

Y con tu mirada, la cual es muy tierna.

 

Oh, amada, de los sueños orgásmicos

Tú, la dueña de mis deseos carnales

En la ribera de tus gemidos

Navego, en tus lascivos mares

 

Me encuentro, embebido de tu seducción

Ávido por el calor de tus movimientos

Embriágame, con tu perversión

Y deléitame con tu aliento

 

En esta gélida y lúgubre noche

Has de este acto el más perfecto

Como suele sr todas

Sin importar que el eres del mundo

De los muertos

 

Has invadido mis sueños, con tus deseos

Esos que no me permiten despertar

Pero me siento libre en ti

Y contigo, he encontrado la felicidad

Y la razón de soñar

 

Orgasmos recorren nuestra piel

Tus labios esta vez son más atrevidos

Tus manos más inquietas esta vez

Pero noto algo distinto

 

Oh amada, fría esta la lúgubre noche

Y vuestras caricias son muy distinta

Acaso, ¿ya no sientes el mismo deseo?

Y tu orgasmo natural se encuentra ahora extinta

 

 

 

Dime tú, ya no eres la misma amante

Tus manos ya no me acarician para nada

Ahora solo me estrangula y me observas

Con una funesta mirada.

 

No entiendo, si solíamos disfrutar del placer

El dulce, placer de los sueños

Si de tus orgasmos y gemidos

Yo era el único dueño

 

Amante de mis noches, concubina de mis sueños

La cual vagabas sexualmente en mis aposentos

Deleitándonos del elixir del sexo

Tratas de llevarme al mundo de los muertos

 

Doncella de la muerte y de los sueños

Vuestro perdón imploro, ante su presencia

Si en algún momento no la complací

Espero su misericordia y su paciencia

 

O si acaso, deseas llevarme contigo

Al mundo de los mundanos espíritus en pena

Para disfrutar del placer de nosotros dos

Pero imploro, esperar hasta mi condena

 

Entre tus piernas y desnudos

Acabamos en un rumbo

Sexual y orgásmico

Me has llevado a tu mundo

El cuál es el más perfecto

Ya que me has traído

Disfrutemos más de esto

Sexo en el mundo de los muertos

 



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