YAZMANY

SUTILIDAD

 

Desperté esta mañana luego de vivir la más maravillosa ensoñación con gran agitación en mi corazón y mi ingeniosa imaginación, en sutil ironía te hacia mía.

 

Soñaba! Tomaba un morral y depositaba todos mis sentimientos, dentro ponía mi corazón toda mi pasión y en cierto momento.

Planee quedarme a vivir en el resort de tus pensamientos.

Mientras soñaba surfeaba las olas de tu cintura, bañándome en la humedad de tu dulzura.  ¡vaya! Todo lo que soñaba que deliciosa locura.

 

Pero que sueño tenia! Soñaba emprendía un safari con sutilidad a la intimidad de tu selva, ya hay, construía una celda; quedándome a vivir preso en tu delicadeza.

 

Mientras soñaba deseaba que tu elegancia y sutileza te hiciera  dueña de mi cabeza.  

Tu primor de mi amor.

Tu distinción de mi corazón.

Y para mi placer, ser el dueño de tu ser.   

 

Que hermoso sueño, he logrado tener un privilegio. Poder ver de tu querer; su agudo amor tan sutil fino y delicado. Cual marfil tallado por el escultor tallador de la luna.

 

Sin duda alguna fue un sueño pero hecho realidad, poder apreciar esos ojos penetrantes que hechizan de modo poco perceptible para quien no ve el amor que transmite una mirada; es más que un sueño.

 

Luego de tan fantástico sueño como no desear zarpar en una embarcación hacia una relación contigo, y surcar tus mareas y tu corazón. Impulsado por ese amor de ensueño, propulsado por la exquisitez de tu belleza y pasión desbordante.

Aquel anhelo que despierto me quita el sueño fue logrado luego del velo bajado por la noche a mis ojos, eso que despierto no habría podido lograr, el navegar tu espalda despacio con calma en perfecto equilibrio, y naufragar en la tempestad de tu cintura. Naufragando en tus labios, quedándome en ellos a vivir hasta dejar de existir.

 

Se hizo realidad mi sueño y en aquella primera noche de placer  no pude evitar sumergirme en la turbulencia de tu mar en marejada al amar, hasta lo más profundo de tu ser y nadar sin tener prisa dejando a tus aguas timonear a su antojo.

Te tengo y tu amor mantengo con la sutileza que lo caracteriza. 

¡Que sueño!

¡Que sutilidad soñarte!



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