walter rafael aguero gomez

Tú y yo, somos otro.

El creador 

de repente,

entendió la soledad.

Artesano divino

que formó un ser maravilloso,

capaz de alegrar eternamente,

al hombre

que deambulaba incompleto.

Unión perfecta,

cocreación infinita,

alquimia amorosa

que lo transforma todo.

Él riega 

con  lluvia de bendiciones,

ese tú y ese yo

que se convirtió en nosotros.

Las flores del bien

se multiplican

alrededor de nuestras carnes.

Empresa mágica,

productos perfectos

que rompen la dureza de nuestro corazón.

Seres 

que se unen,

se complementan,

respetan sus espacios;

todo lo comprenden 

con la luz del amor.

 



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