julio de guernica

Al mirarte...

Te vi sentada en el playa,

pies descalzos en la arena,

el calor del mediodía

bordando en tu piel estrellas;

el sol de tus ojos negros,

alumbrando tu belleza,

con tu sonrisa de aljofar

en labios de madreperla…

Coronándote la frente

las despeinadas guedejas,

de tu pelo de azabache

que en la brisa juguetea;

el rumor del mar  arrulla,

tus ensueños de princesa,

mientras collares de espuma,

te regala la marea…

Extasiado al contemplarte,

tan hermosa, tan perfecta,

con esta sed de adorarte

que se hace fuego en mis venas,

e incendiándome la sangre,

hasta el corazón me quema…

Yo me acerco muy despacio,

para llegar a tu vera,

se abren las puertas del cielo,

cuando tu boca me besa;

tu aliento me da un perfume

de jazmines y azucenas;

y tu piel plasma sabores

de ambrosías y de néctar…

Le pido a Dios que a esta hora

el universo detenga

que nos muestre el paraíso

en una caricia eterna,

para que mi alma se ahogue

en el mar de tu belleza…



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