Luis Burgos de León

Embriaguez.

Hoy, tumbado en mi cama

indago entre las nieblas y tinieblas del ayer

que inundan mi mente y mis recuerdos.

Las horas pasan y pasan,

y la memoria sale y sale,

al son del resacoso vómito.

Ella estaba allí, allí ella estaba,

detrás de la barra lo encontré,

sirviendo copas y chupitos.

Me miró, me pidió que me acercara,

le pedí... eso nunca lo recordaré,

me puso... no me fijé, me había hipnotizado.

El reloj corría y en el asiento más me clavaba,

mientras ella me cobraba sin yo verle,

mientras ella me atendía, y atendía.

Los vasos crecían como la noche pasaba

Chupito, vaso ancho, tumbler...

Pero llegó la hora de cerrar,

y mi cuerpo la necesitaba.

Me giré, cuando me echaba, la pude ver,

la leí, la etiqueta de la botella...

Amor



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.