Hiram Figueroa

Desahuciados por la Guerra

Un país ya se haya moribundo 

por no creer en lo absurdo,

hoy de odio le han llenado sus copas

ante el incesante castigo de tropas

provenientes de otras partes del mundo,

que llegan con armas punzantes

y sus rígidas palabras detonantes,

matando hombres, mujeres e infantes

exterminados por la sequía y el hambre,

un pueblo desplomado, sentenciado a muerte

abandonados por un gobierno a su suerte,

hasta verlos dolorosa y lentamente perecer

sin la esperanza de un nuevo amanecer. 

 

Solían ser también personas normales
Incapaces de dañar, vivían rodeados de
Regiones, gente, ciudades, calles que están
Invisibles por un río de sangre
Al que fueron lanzados por exigir libertad. 



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