Pedro Antonio Borges

Naturaleza salvaje

Abre la mañana

y despiertan los seres gigantes

las lagunas, los montes y sus aves rapaces.

Con la tarde regresan los árboles,

y entrada la noche, la manada se expande.

 

La selva presume de su póstumo denigrante,

los tigres, los pumas y los elefantes.

Violencia que reina en su esencia flagrante,

y su belleza presume de ser integrante.

 



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