Julian Moreno

Raices

Crear solía ser una cualidad divina

la vida era un regalo exclusivo de Dios

así como el hacer danzar las hojas,

el amar, entre otras cosas.

 

Dios se transformó... esculpió

cambiaba e inconscientemente se transmitía

en silencio levantó el paraíso perfecto

lo ocultó de su libro, un ser surgió.

 

Jugando entre risas y llanto

crecía alegrando la vida con cantos

construyendo una aventura

volando sin ninguna atadura.

 

El sol ya no era un extraño

sus rayos se paraban ante tu mirada

lágrimas rojas vieron tu cielo

sin tu permiso recorrían tu cuerpo.

 

Una fotosíntesis te preparaba

el viento te hacía cambiar de página

el tiempo callado guardaba el secreto

aliado con una sorpresa de la naturaleza.

 

El querubín fue tomado del paraíso

era amado

apreciado

bajaba del cielo estrellado.

 

Tu regalo era entregado

tu templo plantaba raíces

alguien esperaba

una lagrima caminaba.

 

Transmite vida, transmite amor

crea una alma

lleva la calma a los mares

ya que ahora has de llamarte madre.

 

Comentarios1

  • Lola Cameron

    Precioso poema, un Himno a la maternidad...donde se reconoce el soplo divino que se manifiesta en el milagro de la vida.
    Un abrazo
    LOLA



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