mrbiojam

Duerme, hijo mío. Duerme.

¿Duermes?
Regalo divino.
Envuelto en sábanas de orgánico tejido.
En el lugar más oscuro que la noche.
Arrullado por el mecánico latir del corazón materno.
Aferrado al cordón de la vida que te hace uno con tu madre.

 

¿Sueñas? ¿En qué sueñas?
¿Sueñas acaso sueños infantiles de fiestas de cumpleaños y globos multicolores?

 

¿Piensas?
Tesoro divino. ¿En que piensas?
¿Deseas de ver la luz del día?
¿Quieres sentir el calor de tu madre, oler su aroma, mamar su pecho?

 

¿Quieres despertar a tu padre a media noche con tu llanto?
¿Tomar su mano al cruzar la calle?

 

¿Quieres amar y ser amado sin medida?

 

Eres mi más profundo anhelo
Mi simiente, mi futuro.
Sangre de mi sangre, hijo de mi pecho.

 

Duerme, mi dulce niño. Duerme.
Crece. Prepárate.
Que yo espero.
Que yo te ansío.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.