Esteban Mario Couceyro

Un deseo

Estoy mirando, por la ventana

cómo, el invierno avanza en remolinos

y con las hojas

pasan mis recuerdos.

 

En la mirada, adormecida de hastío

los árboles, buscan huir

de un lado a otro, sin poder

como mis manos, en el teclado.

 

Por qué el desencanto, gana

una vez mas, en ese campo blanco

donde mis pocas letras

parecen tan pequeñas.

 

Pienso en ti, imagino

tus ojos, diciéndome adiós

y mis manos en las tuyas

queriendo digitar, un te quiero.

 

No veo, qué estoy escribiendo

ni la ventana nuestra nada

solo mis dedos, tu nombre

y un deseo, solo eso.    



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